Es verdad cuando dicen que uno puede sentirse solo incluso cuando se está acompañado. Yo me siento sola antes de que decidas dejarme, siento el anhelo de abrazarte antes de que te ausentes. Y es que cuando desvías la mirada ya se que vas a abandonarme.
Siento tu ausencia horas antes de que te vayas, porque en tu pensamiento ya me estás abandonando, la siento llegar al iniciar tu ritual nocturno, que juega con mi mente y me adormece.
Casi puedo percibir tu sutil modo de marcharte, primero tu voz queda, luego tus pasos lentos y antes de que te diga adiós ya me has abandonado.
Dejas mis sábanas tan solo con tu aroma; artas de mi y anhelantes de tu cuerpo, la otra noche se han burlado de mi; porque conservan tu esencia y yo añoro tu recuerdo.
Y entonces comienzo a sentirme acompañada; acompañada de tus dulces besos, de tus suaves caricias, de tu cuerpo firme que vagan como sombras en mis recuerdos.
Y ahi, en mi soledad, envuelta en el ayer que compartimos, casi puedo sentirte otra vez, y por un instante te pido que no vuelvas; porque cuando estas junto a mi, es cuando mas sola me siento.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario