miércoles, 27 de enero de 2016

La Culpa

La culpa no es tuya, si no mía; por amarte, por quererte así, tal como eres: con tus mentiras y tus deslices, por tu olor de hombre y tu sonrisa, por tus faltas y tus aventuras, por tu piel de oveja que me ata y desbarata.

Por amar la forma violenta de mi inquisidor, por desear en todo momento una vida contigo, una vida a medias pero al lado tuyo.

La culpa es mía por estar rota, rota en pedazos, tan solo los restos de un joven corazón. No puedo impedir que me aborrezcas si solo soy, lo que quedó.

La culpa no es tuya si no mía, por no amarte, por solo quererte, porque aún cuando has decidido marcharte, te ato con lástima, con culpa, con la piedad que solo tu eres capaz de sentir. Porque se como funciona tu mente y conozco la mecánica de tu corazón, porque se que me amas y en cambio yo, yo solo quiero tenerte.