Aveces los ángeles andan entre nosotros disfrazados de personas, dejándose ver para que no te sientas solo, otra veces los ángeles toman forma de animales; como pajaritos que te alegran al oirlos cantar, o mariposas que iluminan tu día con sus colores. Pero hay veces que las personas vibran con la energía del amor, vibran bien alto, amando a todos a su alrededor; de tal forma que esas personas se convierten en ángeles que brindan consuelo y armonía a los corazones tristes o solitarios. No tengo idea que de bueno hicimos en la otra vida, pero algo bueno tuvo que haber sido para que tengamos tantos ángeles alrededor. Gracias infinitas por estar ahi, por cuidarnos, por amarnos y por ser siempre incondicionales. Gracias, Gracias de Corazón a Corazón.
