domingo, 28 de diciembre de 2025

Al estudiante del alma

Quería pasar por aquí para agradecerte, los momentos que hemos pasado durante mi proceso de sanción, quiero decirte que me he sentido un poco mejor cada día, con más ganas de hacer cosas y salir de la cama. 

Gracias por el tiempo que te tomas al analizar mi vida, mi personalidad y mi interacción con las personas que me rodean con tanta delicadeza y objetividad. Siempre me había considerado una persona analítica y objetiva y tenía mucho miedo de tomar terapia y de no encontrar alguien que siguiera la línea de mis pensamientos y que me ayudara a observar otros colores que aún no reconozco de mí misma. 

Pero desde que tuvimos la primera consulta, supe que tú sabrías qué hacer con la maraña en que se convierten mis pensamientos en mis momentos más frágiles. Gracias por mirarme, y permitir que yo misma me visualicé a través de tus ojos. 

Te deseo una feliz Navidad y un próspero año nuevo. 

¡Me siento contenta y tal vez estoy siendo impulsiva, y mi terapeuta me dijo que escribiera, y a mí me gusta escribir, y es navidad y yo he decidido escribirle a él; para que sepa que es muy bueno en lo hacer, por si alguna vez llegara a dudar de quién es. 

Muchas gracias al mejor “estudiante del alma” que la “ciencia de la mente” tuvo a bien hacernos coincidir, para sanar y aprender.


Con cariño Clau!

viernes, 26 de diciembre de 2025

La Flor en la rendija

En la grieta donde nadie mira,
como un rayo de luz
que se cuela por una rendija,
lo halló.


Nunca creyó
que ese pequeño destello
pudiera iluminar el abismo
en el que yacía.


Con dos gotas de agua
la flor del desierto
se alimentó marchita


Primero llegó el silencio.
Luego, la calma
abrió espacio
entre el arrebol de sus mejillas
y el golpe estruendoso
de la lluvia sobre el suelo.


El viento meció
las hojas secas de la flor,
frágiles,
colgando de su tallo cansado.


Al final del otoño,
un brote inesperado floreció.
Incrédulo,
abrió los ojos:
tan cerca del invierno
y tan lejos de Dios.


En el tercer día,
una ola de néctar los golpeó.
Como una capa espesa de miel
el aire se impregnó,
borrando la esencia amarga
de las flores del desierto.


No hay memoria
de aquella anomalía en la matriz.
Nunca la hay
cuando lo inexistente cobra forma,
cuando lo relativo se impone
a la esperanza,
cuando la fe se ha perdido.


Sin embargo,
una serie de figuras retorcidas
regresan a su memoria:
una flor,
una rendija,
un ratón.


Y la pregunta inmóvil
que resuena en la grieta:
¿Fue real?,
¿existió para otros
o solo fue un gesto
en la delgada línea
entre la vida y la muerte?


Ya no importa dónde empieza 

o perece la realidad,
dónde se graban
o se aniquilan los recuerdos.


Hay presencias mínimas
que existen en ínfima potencia
y, como el aleteo de una mariposa,
al otro lado del mundo
desatan tifones.


Así fue el encuentro:
el ratón que se coló
por la rendija,
y la flor
que veía el mundo
desde ella.





sábado, 22 de noviembre de 2025

Donde nadie mira

Donde nadie mira


A la izquierda del mundo, en la grieta desde la que miro, un día creí que tu recuerdo bastaría para detener el tiempo, pero solo dejó en mis manos la tibieza de lo que no fue.


Y sé que no volveré a verte por lo que escribiré de ti, con candor; como la lava del volcán que arrasa la pradera destinada a florecer.

Voy a contarte que te necesité, como el campo seco implora a la tormenta, viendo apagarse a la fauna mientras espera el milagro del agua.


Hablaré del amor que te tuve, de que aún te amo, pero no podrás escucharlo: siempre fuiste sordo a mi voz y ciego a mis necesidades.


Te extraño, y apenas compartiste unos años conmigo; extraño la caricia que nunca llegó y los besos que jamás recibí, extraño la ilusión de haber sido tuya y de que nunca me abandonarías.

Añado el deseo absurdo de que un día por fin lo entiendas, de que me mires, me nombres, y me rescates de esta espera infinita de sentirme amada y protegida.


Deseo con todas mis fuerzas poder ser débil, frágil, suave; y me invade la envidia de la mujer sostenida desde niña, la que nunca tuvo que aprender habilidades ajenas a su alma.

Un día quiero dejar este cuerpo que ya no me sostiene, porque nací sensible y tuve que endurecerme, porque nací frágil y aprendí a llorar en silencio, porque este mundo gira a la derecha y yo siempre quise caminar a la izquierda, sin que nadie entienda por qué soy así.


Un día voy a escribir de ti, y quizá ni siquiera sepas que era para ti, porque tu mundo siempre fue tan grande como para nunca voltear a mirarme.


viernes, 25 de abril de 2025

Somos polen, miel… y abejas


🌸 Somos polen, somos miel… y abejas.

Entre besos y caricias va marcando el reloj las horas; entre el reguero de miel que dejas con tu boca, se nos escapan las horas… ¡como si acaso el amor pudiera detenerlas!

Tu voz, como seda, me recorre como brisa ligera y en cada sílaba mi piel se entera lo que tu alma agoniza. No hace falta tocar para sentir que en tu hablar hay leña… y hoguera.

Tus caricias se disuelven en mi piel como miel tibia que el viento derrama, perfumando cada rincón de mi ser con su esencia derramada.

Los suspiros avivan la llama, y hemos terminado por incendiar nuestra cama; del polvo y la ceniza se avista un nuevo ser que no teme a nada.

La mañana llega de pronto, como ola del mar imprevista; ha dejado las sábanas revueltas, mi cabello enredado y el hormiguero cálido de tu brazo bajo mi cuerpo.

Despertar a tu lado es despertar rodeada de azúcar; se ha llenado la habitacion de flores y mariposas, gotas de polen y miel han dejado las abejas y al amanecer, ya no somos solo tú y yo: somos flor, somos canto, somos alas… y abejas.

Berty