Hace tiempo que te vi.
Miré de lejos tu perfil: una frente ancha seguida de una línea recta que le daba forma a tu nariz, y con los labios apretabas la lengua.
Absorta te miré; tu mano izquierda, como las patas de una araña, sostenían los trastos de un instrumento de cuerda algo más chico que una guitarra española.
-¿Quién es? –pensé
Te miré de nuevo al otro día, esta vez de frente; tu entrecejo se fruncía, tus párpados achicaban tu mirada y tu boca se apretaba.
Yo te ví, te ví; supuse tantas cosas, y sin embargo no atiné ninguna.
Y ahora, al fin, yo te veo… me veo;
A través de tu simpleza, y tu sarcasmo, me veo.
A través de tu ternura y tu fuerza, me veo.
Tu alma saluda a mi alma y se que me ves... te ves;
A través de mis errores y defectos te ves.
A través mi locura e impaciencia te ves.
Porque detrás de tu perfil recto y de mis suaves curvas;
Nos vemos…
Te veo…
Me ves…
No hay comentarios.:
Publicar un comentario