La cantidad de cabello que la criatura pierde en cada baño, me ha permitido identificar una nueva particularidad en su delicada cabeza; un mapeado con tintura rojiza parece sentarle bien a su suave piel cubierta ya con los restos de lo que fué una alfombra suave y hoy sobresalen dispares como una fina pelusa.
He pensado que de permanecer observándolo, nada será igual y es que ha comenzado a sonreirme y casi tengo la certeza de que cuando me mira y sucomisura, curva hacia arriba, mi vida se desprende lentamente, y de continuar repetidamente, ya no será mas mía, si no de él.
>>Cambio y fuera.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario