Han pasado algunos años desde la última vez que actualicé esta bitácora y escribí de él. Debo anticipar que la criatura ya no es más un bebé; ha demostrado ser capaz de cuidar de sí mismo, comer sus propios alimentos y discutir sobre la vestimenta que combina mejor con sus aditamentos para la cabeza.
Su capacidad de adaptación al mundo que habita, me ha sorprendido de sobremanera. Tal cómo lo demostró durante su gestación; sorteando ambientes hostiles, se ha aferrado a la vida como si pendiera de un hilo; afirmando en cada paso que da, que ha venido a quedarse y dejar huella.
Dylan Alexander no es más un bebé, hoy inicia un nuevo ciclo de 6 años. A partir de ahora ya no será un cachorro indefenso que se proteje tras las patas de su madre, se enfrentará a otros contemporáneos de su especie, e intentará aplicar las enseñanzas aprendidas.
Hoy este investigador, lejos de la lógica y el método, tiene miedo. Pero se que ese carácter visceral que he observado tantas veces lo acompañará siempre y como hasta ahora, le permitirá sortear nuevos desafíos, aprender de sus errores y alcanzar la juventud.
Por ahora me permitiré observarlo con mayor detalle y seguiré registrando su paso por este mundo, como quien observa el infinito, y pretende hallarle un límite.
Dylan Alexander ya no es más un bebé, ha crecido y hoy inicia un nuevo ciclo....
<<Cambio y Fuera.
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